Premios y referentes

El festival Nits d’Aielo i Art estrena un nuevo premio y como no podría ser de otra manera en esta época nuestra de reivindicaciones y erradicación de creencias falsamente inamovibles, son dos mujeres quienes retoman voz y cuerpo en un nuevo premio que lleva sus nombres. En esta vuelta a Aielo, hemos querido que el nombre del premio recaiga en dos mujeres Aielenses. El margen en el que su tiempo las colocó, de sombra de, de madre de, de esposa de…hoy por el contrario, las erige como  centro  desde su propio centro.  La fuerza y decisión de Paulette y María quienes a pesar de haber sido marcadas, literalmente,  por la guerra, consiguieron ser  motores  de sí mismas, de sus maridos, de sus hijos y de su pueblo.

El premio Paulette i Maria nace por primera vez para homenajear el trabajo de mujeres artistas que desde el compromiso, la valentía, la inter/transdisciplina, la yuxtaposición de modos de hacer, formas, tonos,  lenguajes y sonidos nos invite a recuperar ese estado de asombro que provoca lo inusitado, provocador y no siempre convenido en el mundo del arte/vida.

En esta primera edición el Premio Paulette i María  (Doña Polé i seño Maruja)  será otorgado a la artista visual Fuencisla Francés.





Paulette Weil (Donya Polé). 


Fue una joven parisina   de ascendencia judía, de la que se tiene noticia en Aielo de Malferit cuando conoce al pianista aielense Don Amalio Juan Requena, con quien inicia una relación amorosa en los años treinta, la que será interrumpida, tras un decenio de estar juntos,  a causa del estallido de la Segunda Guerra Mundial. Paulette fue apresada por los nazis quienes la llevaron a un campo de concentración, desde donde pese a todo pronóstico, consiguió sobrevivir. Al finalizar la guerra vuelve a París y busca a Amalio, quien al verla queda sorprendido, nunca imaginó que  superaría las torturas de un campo de concentración. 


A partir de entonces  vivieron juntos hasta el final de sus días. Pero Paulette no sólo fue su compañera de vida y viajes, sino la productora  de ellos, así como de todos los conciertos y eventos de la vida artística de Amalio. En cierta forma Paulette encarna el rol de lo que actualmente podríamos llamar “gestora cultural”. Sin ella, Amalio hubiera sido el maravilloso músico que fue pero nunca hubiera conseguido el rango de profesionalidad que consiguió estando a su lado. Cuenta la ‘señó Maruja’ que al finalizar los conciertos, Amalio Juan cerraba los ojos para descansar mientras ‘Polé’ le preguntaba, incluso mentalmente, qué obras había tocado, qué piezas había estrenado, mientras iba llenando el boletín de la Sociedad de Autores y planificando el siguiente concierto. 







Maria Colomer Requena. (señó Maruja).



Nace en Bañeres pero su infancia y parte de su adolescencia vivirá en Buenos Aires, será allí donde tiene la fortuna de tener una profesora de piano rusa, quien le dará la técnica necesaria para ser una buena pianista especialmente dedicada a interpretar la música de  Chopin. Convalidar sus estudios de piano en el Conservatorio de Valencia y pronto se trasladará a Versalles para casarse con su primo Santiago Barber. Al estallar la guerra mundial y la toma de París por los nazis, decidieron  volver con sus tres pequeños a Aielo, lugar de donde era su marido Santiago Barber. En Aielo criaran una gran familia de 9 hijos a quienes María transmitirá el amor y el conocimiento de la música (los 9 niños aprendieron a tocar  la guitarra,  el acordeón o el piano).  Conocida entre sus vecinos como “la señó Maruja”, María Colomer, fue la primera maestra de música que tuvo Aielo, y desde finales de los años 50, el foco musical del pueblo fue la “casa de Maruja” en donde tanto ella como sus hijos, propiciaban y acompañaban tertulias y bailes. La” señó Maruja”, activista y entusiasta,   fue además, una de las grandes patrocinadoras en lo compró del órgano de la iglesia cuando el viejo armónium dejó de sonar y también favoreció  la adquisición de instrumentos para la  creación de la Banda, una de las iniciativas locales que modernizaron la música del pueblo. 





Fuencisla Francés. 


La obra de Fuencisla Francés es desborde, destrozo,  rotura, fuga, estallido, infinito,  atrevida amplitud de sutileza, poder y fuerza, es potencia desbordante desde la ternura, golpe de frente y energía a bocajarro, desbocada, al tiempo que  serena cantora del silencio en perfecto equilibrio.  Voz en grito del mudo sonar en estallido.  


Fuencisla Francés nació en Segovia y vive en Valencia, pintar sobre papeles que después destruye y rasga para crear mundos que se expanden por las paredes, y que se concentran en ellas, llena espacios de teselas de papel y las convierte en catedrales, amplificando sus paredes, engrandeciendo sus contornos. También  utiliza maderas en esculturas de gran tamaño  que mecen el susurro de sus movimientos. Fuencisla es como su obra,  una mujer imparable, valiente, atrevida, fuerte y poderosa pura vida amable y luminosa,  con el certero conocimiento de la sombra y la firmeza insólita de la fragilidad y la luz. 


Vídeo. https://www.youtube.com/watch?v=dxNagrxfwyE